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CULTURA CHINA
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LENG ZHI HUI, una monja taoísta pionera.
En el verano del 2007 realicé un viaje a Laoshan, una de las montañas
taoístas más emblemáticas de China. En estas montañas se cultivaron maestros
taoístas tan consagrados como el propio Wang Chong Yang, fundador de la
escuela Long Men (La Puerta del Dragón) una de las más antiguas e importantes,
y cuya cueva, donde solía meditar, visité en numerosas ocasiones. También
es donde se encuentran las cuevas donde se cultivaron los famosos Siete
Maestros Taoístas, discípulos del mismo Wang Chongyang y sobre los que
se escribió en la antigüedad una novela que ha estado ya traducida al
castellano. [Título: Los Siete Maestros Taoístas. Versión de Eva Wong.
Editorial Neo Person, ISBN: 84-88066-75-9]
Fue un viaje para mí bastante misterioso por el cúmulo de coincidencias
que surgieron, por cómo remodeló mis ideas sobre los taoístas y por cómo
está influyendo en mi vida después.
Por diversas circunstancias “fui a parar” a un templo taoísta regentado
por primera vez en su historia por una mujer -extraordinaria bajo mi punto
de vista- con la que he acabado estrechando lazos de amistad, por las
difíciles situaciones que se dieron durante el mes y pico que pude
convivir muy estrechamente con ella.
PRESENTACION
Como es norma no preguntar a ningún taoísta por su edad ni circunstancias
familiares, no facilitaré demasiados datos al respecto. Sólo sé unas cuantas
cosas y contaré aún menos de las que se, por respeto. Es una mujer de mediana edad.
Nació en Shenyang, una importante ciudad al noreste de China. Tiene una
hija. Lleva más de veinte años de ingreso oficial dentro del taoísmo como
monja, más los que llevase antes como secular.
Ha tenido 10 maestros. La primera fue una maestra budista, la única mujer con la que estudió.
Los nueve restantes todos han sido maestros taoístas. Hace un año, en
el 2006, uno de sus maestros falleció, y ella me contó que tras incinerarlo
descubrieron que se habían producido en su cuerpo “she li” (minúsculas cristalizaciones
como si de piedras preciosas se tratara) , señal inequívoca de
su alto grado de realización taoísta. Estas "perlas" tienen un gran valor y sólo quien refina su cuerpo a grados superiores las puede sintetizar en su cuerpo a su muerte.
Leng Dao Chang (la abadesa Leng) estudió durante 7 años con un conocido médico de Medicina Tradicional
China
Lleva unos 6 años regentando el templo de Hua Lou Gong ella sola.
VISTA POR FUERA
Es una mujer fuerte. Está un poco gordita. Por supuesto, es vegetariana. Debe medir
metro sesenta más o menos. Tiene el pelo hasta los tobillos, color castaño
oscuro y sólo le he visto dos canas, en la nuca. La cara redonda pero
con un semblante un tanto feroz quizás. A simple vista da la sensación
de tener mal genio y ser altiva, aunque por otro lado también se la ve
dicharachera, bonachona y alegre.
EN EL TEMPLO DE LOS 7 MAESTROS TAOÍSTAS
Leng Zhihui es una mujer pionera, puesto que además de ser una de las
pocas abadesas taoístas que existen en la actualidad regentando un “kun
dao” (monasterio taoísta para mujeres), es la primera mujer que lo hace
en el Hua Lou Gong en toda su larga historia. Anteriormente siempre fue
un templo con monjes y estaba prohibida la entrada a las mujeres. Además,
tiene el mérito de llevar el pequeño monasterio ella sola, ya que es difícil
encontrar mujeres que acepten resistir las duras condiciones que conlleva
la vida taoísta en el Hua Lou Gong, y en general hay menos monjas que
monjes taoístas.
Es una mujer de una fortaleza singular, no ya como mujer, sino como ser
humano, tanto física como psíquicamente. Además de llevar a cabo las tareas
propias del monasterio, acarrea con el duro trabajo de la vida en el templo,
bajo unas condiciones climáticas, psicológicas, alimenticias, etc., que
a muchos les resultarían muy penosas de soportar, sino imposibles.
Pero todo esto, que ya lleva bastante tiempo y energía, lo compagina
con su labor de ofrecer consejo a todo aquel que viene a buscarlo, tanto
en persona como por teléfono, lo cual le lleva ya varias horas al día.
Además, tiene que atender y velar por los que eventualmente pasamos un
tiempo con ella, con lo que ello conlleva de comprender las tragedias
humanas que cada cual trae consigo y darnos consuelo, armonizar la convivencia
entre todos, e intentar siempre actuar de forma correcta escuchando y siguiendo su
corazón.
Su fama se está extendiendo entre los taoístas. Hay ya bastante gente
que sin conocerla en persona ha oído hablar de ella. A veces he escuchado
a algún grupo de gente que acuden al monasterio en una visita turística,
aplaudirla tras escuchar su discurso, y puedo comprender por qué.
NIVEL DE PRÁCTICA
No voy a comentar sus prácticas personales. Simplemente comentaré lo
que Zhang Xiumu ya me contó previamente de ella: Mediante la práctica de las técnicas
oportunas taoístas, consiguió controlar y detener sus menstruaciones, cosa que es
un objetivo en el entrenamiento taoísta femenino. Conoce pues
las verdaderas prácticas de meditación femeninas, cosa que no es muy común.
También conoce otras prácticas como daoyin,
espada, etc., y por supuesto, meditaciones.
LA FUERZA DEL “DE”, SU VIRTUD
Al margen de su nivel interno que a fin de cuentas, yo no puedo certificar (aunque sí intuir) lo que si me consta es su alto nivel alcanzado en el “De” (Virtud). He
convivido con ella estrechamente, tanto que durante la última semana dormíamos
en camas contiguas y estábamos pues las 24 horas juntas. He estado presente
en sus encuentros con otra gente, así como con otros taoístas, y maestros.
He escuchado sus conversaciones personales telefónicas con sus discípulos,
y sobre todo, la he visto, oído y sentido, cuando hablaba conmigo de temas
importantes y personales, y por ello estoy convencida de su gran valía
como persona.
Me consta que ha realizado un duro y profundo trabajo interno sobre su
propio carácter, con gran éxito, y esto es quizás lo que más admiro, pues
comprendo que domar el carácter es una tarea mucho más ardua que el más
duro de los ejercicios taoístas. Evidentemente sigue siendo humana y sigue
conservando en cierta medida su carácter, durante la vida superficial
cotidiana, cuando le hace falta.
Es una mujer muy fuerte. Atravesó tres tipos de enfermedades graves diferentes,
una de hígado, la otra de estómago y la tercera de corazón, estando desauciada
varias veces por los médicos. Durante la tercera, se propuso lograr un
viejo ideal: sumergirse en el mar. A pesar de no saber nadar y por tanto
tener mucho miedo, se decidió a contratar un cursillo con un buceador
profesional para que un dia la llevara, con botellas, hasta el fondo marino,
a pesar del supuesto riesgo para su corazón. Fui así como decidió que
iba a superar su enfermedad y lo hizo.
Su mérito más notorio, de todas formas, quizás sea la salvación de una
adolescente que había ingerido una cantidad 10 veces superior a la mortal,
de un veneno químico para el que no había antídoto, con un método sorprendente
pero lógico, que a nadie se le hubiera ocurrido, ni a médicos de medicina occidengtal, ni de medicina china.
PSICOTERAPIA TAOÍSTA
Por otro lado, es una buena psicóloga. Sabe captar a la gente en muy
poco tiempo. Por ejemplo, durante el par de dias que Zhang Xiumu estuvo
en el Hua Lou Gong, ella supo adivinar que Zhang a pesar de tener una
aparencia, además de modesta, “blanda” o “suave”, en realidad por dentro
es una persona muy fuerte que tiene un rumbo firme. También he visto cómo
juzga acertadamente a otras personas, y sabe del corazón humano tanto
como si se tratara de una verdadera psicóloga, poniendo el dedo en la
llaga pero no para herir, sino para sanar, con sus charlas "a corazón
abierto" y sin tapujos, aunque claro que no a todo el mundo le gusta
oír y aceptar la verdad.
Yo creo que esta labor psicoterapéutica es una de sus mejores cualidades
por la que es apreciada por un gran público, y proviene de su gran sabiduría.
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