En uno de los seminarios intensivos (17/18 Oct. 04), Zhang Xiu Mu nos
habló de unos preceptos éticos que la Universidad de
Deportes de Beijing tiene recopilados, basados en las enseñanzas
de muchos maestros de artes marciales desde la antiguedad hasta nuestros
días. He de puntualizar que esas normas son las que emplean en
China, es decir que hay que tener en cuenta que están hechas con
y para la mentalidad china. Probablemente, hay puntos que nos suenen un
tanto, digamos, "adoctrinantes", aquí en occidente, y
no necesariamente son ni buenas ni aplicables aquí y ahora. Aún
así, muchos aspectos siguen siendo válidos y vigentes, a
mi entender.
A continuación viene la traducción que hice de los mismos
(el contenido era más extenso, próximamente veré
de ampliarlo):
1.- ALTA ÉTICA MARCIAL (Wû dé gäo):
Amar al país, amar al pueblo, y tener una moralidad noble. En el
camino del estudio de las artes marciales, usar la ética como raiz
sustentadora. Para estudiar artes marciales, primero hay que respetar
las normas éticas correspondientes y tener buena mentalidad y carácter.
Solamente cuando se posee una elevada moral puede aumentar el nivel del
arte.
2.- OBJETIVO NOBLE (Wû zhî zhèng):
Mejorar la salud y fortalecer el cuerpo. El propósito de estudiar
artes marciales debe ser correcto, practicar lo marcial es para favorecer
y fortalecer la salud y mantener un cuerpo sano. Aprender las técnicas
marciales es una forma de prestar servicio al pueblo, salvaguardar al
país y mantener la seguridad del pueblo. Jamás se debe emplear
el arte marcial para cometer acciones vandálicas ni perjudicar
o menoscabar a la población.
3.- RIGUROSA DISCIPLINA (Wû jì yán): No
pelear con violencia, sino obedecer las normas y acatar la disciplina.
Llegados a un cierto grado de habilidad marcial, no se puede rivalizar
con crueldad ni provocar altercados sin motivo alguno. Se debe acatar
cada término del sistema de reglamentos, ser un modelo en el acatamiento
de las disciplinas, y además, por iniciativa propia luchar en común
contra las malas personas y las acciones injustas.
4.- BUENAS COSTUMBRES (Wû fëng liáng):
Hay que respetar al maestro y querer a los alumnos. Los alumnos tienen
que ayudarse mutuamente para avanzar en conjunto. Entre compañeros
de la comunidad marcial, se debe formar un tipo de camadería tal
en el que los maestros cuiden de los alumnos y éstos respeten a
los maestros y haya estimación mutua, creando una atmósfera
que favorezca la investigación y estudio conjunto de las artes
marciales, contribuyendo como una sola fuerza al desarrollo de éstas.
5.- CORTESÍA Y MODESTIA (Wû lî qiän):
Empuñar el saludo marcial en señal de modestia y cortesía.
No importa si es entre camaradas marciales o con el resto de la gente,
siempre hay que tratar a todo el mundo con cortesía, hay que tener
cortesía e integridad moral, y ser modesto, tratable y sincero,
no se debe ser insolente ni hincharse como un pavo real, menoscabando
así la moralidad marcial.
6.- VOLUNTAD INQUEBRANTABLE (Wû zhì jiän): Cuando
la voluntad es inquebrantable, las derrotas no representan obstáculo
[para la continuidad y la superación] el wu-shu es un arte con
un contenido muy numeroso, y es un ejercicio que requiere un elevado grado
técnico. Al comenzar su estudio siempre hay un cierto grado de
dificultad, por eso, es necesario que los estudiantes tengan una voluntad
firme y no teman a las dificultades, tomando la determinación de
consagrarse al arte.
7.- ESTUDIAR CON ASIDUIDAD Y APLICACIÓN (Wû
xué qíng): El boxeo no se separa de las manos, esto
quiere decir que hay que estudiar con aplicación, practicar con
empeño, y que las artes marciales nos acompañen en cualquier
faceta de nuestra vida, para aprenderlas bien. Por la mañana ejercitar
y por la noche practicar, quiere decir que hay que aprovechar cualquier
ocasión que tengamos libre durante el día para practicar.
Persistir sin flojear. A lo largo de la historia, todos quienes han conseguido
la culminación en artes marciales, ha sido como resultado de un
arduo trabajo, solo de esta manera se puede llegar a aprender las artes
marciales.
8.- TÉCNICA ESMERADA (Wû jì jïng): Estudiar
con profundidad, profundizar, internarse, perfeccionar constantemente.
Cuando se profundiza en la técnica marcial, mientras más
se incrementa el refinamiento, más se persigue éste. El
arte no tiene límites. Las artes marciales son ricas en conocimientos
y de un profundo refinamiento y sus connotaciones son abundantes, las
artes marciales no se pueden agotar de la noche a la mañana, sino
que es necesario estudiarlas asiduamente sin parar de tener iniciativa.
Hay que perfeccionarse constantemente para poder hacer que el arte sea
consumado, exquisito.
9.- CORRECCIÓN EN EL PORTE (Wû yí
duän): Comportamiento serio, expresión correcta, y cuerpo
erguido. Los practicantes de artes marciales deben mantener un porte decente
y unos modales refinados, luciendo dignidad en su espíritu y expresión.
No pueden ir desaliñados ni tener posturas inapropiadas.
10.- RESPETO AL ENTORNO (Wû jìng mêi): Hay
que conservar la belleza del entorno donde se practica. Mantener el sitio
ordenado y limpio. Al practicar artes marciales, por iniciativa propia
hay que conservar en buen estado el lugar de la práctica, así
como la higiene del entorno en que vivimos, Especialmente debemos mirar
de colocar en orden las ropas, las armas, etc. en el sitio en que entrenamos.
Debemos cuidar los elementos de uso común. Procuraremos que tanto
el entorno en que practicamos, como el medio ambiente en que nos desenvolvemos
habitualmente, se mantengan limpios y ordenados.