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EL TAICHI CHUAN: Introducción (II)
Desarrollar el aspecto marcial supone acceder a una nueva dimensión,
a otro nivel de experiencias y hay que enfrentar el temor a ese salto
que implica también más nivel de responsabilidad, ya que la apertura que
proporciona facilita que, por ejemplo, se pueda llegar a expulsar ira
incontrolada que encuentra ahora este canal para su expresión, y no necesariamente
volviéndonos más agresivos físicamente, sino más atrevidos verbalmente;
o también que puedan hacerse manifiestos para nosotros mismos pequeños
traumas, vergüenzas, prejuicios... ya que no todo el mundo alcanza la
madurez ni lo hace en el mismo grado, y quien más quien menos tenemos
nuestros agujeros. Esto al fin y al cabo, no es más que una etapa, que
puede resultar más o menos larga o más o menos incómoda para algunos o
ni siquiera existir para otros, pero se trata de un aprendizaje rico y
transformador que permite avanzar tanto en el tai-chi chuan como en la
vida cotidiana y a medida que se avanza proporciona seguridad en sí mismo.
Para “convencer” a los reacios, diré que en el tai-chi chuan nunca se inicia el ataque, sino que se aprovecha la iniciativa del otro y su fuerza para devolvérsela, y que, si bien, se estudian muchas tácticas de “qin-na” (ver más abajo) mientras más se avanza hacia grados superiores más se abandonan estas prácticas para concentrarse en el arte del “fa ren” (lanzamiento por los aires), cuyo efecto no debe causar daños al partener, sino otro tipo de sensación fuerte y un gran asombro. Además el lado marcial, por lo menos en el taiji quan/tai-chi chuan ayuda a templar el carácter, a hacerse fuerte para no caer en la vanidad de querer confrontarse con nadie, ya que hay una especie de código de honor entre los caballeros marciales. Y para terminar, recalcar que el tai-chi chuan está comprendido dentro de las prácticas para conservar la salud y prolongar la vida que ejercitan los taoístas desde antaño, siendo un complemento dinámico para la meditación estática. Otra cuestión: el maestro. Quien se acerca por primera vez a esta actividad, no puede saber el nivel de quien le está enseñando, así que si tiene ocasión, quizás le convenga informarse bien, escuchar, ver exhibiciones, preguntar, comparar, leer libros, artículos, ver cintas de video... Aun así no es fácil tener un criterio exacto. No siempre los maestros más famosos son los mejores maestros, aunque sí muchas veces los buenos maestros son famosos. Pero si no tenemos ni idea, es mejor decantarse por lo tradicional: el linaje. Alguien que haya aprendido con un maestro con linaje no siempre es garantía de que haya aprendido bien, pero si miramos su trayectoria, sus maestros, experiencia, etc. podemos orientarnos mejor. Es cuestión de empezar y poco a poco iremos comprendiendo como movernos, por dónde y con quien. De todas formas, esto es una opinión personal mía y tampoco representa el pensamiento de Zhang Xiumu, quien es una de mis mejores fuentes (si bien no la única) sobre tai-chi chuan, eso si. NOTA: Aparte de en esta sección "General", se pueden ver otras cuestiones relativas al taichi chuan, dentro del apartado "ARTÍCULOS", donde también hay notas, apuntes, entrevistas, etc. |
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